
Porque antes de ello, ha habido una tozuda poeta -y lo sigo siendo- que se ha negado a hablar de sí misma, salvo que lo hiciera a modo de verso. Pero claro, entiendo que es difícil seguirme sólo por esa vía, máxime cuando una no publica un libro al mes (en estos tiempos hasta las musas hacen cola en el paro y en la de la cartilla de racionamiento para sellar por un puñetero verso que merezca la pena...).
Como todo tiene un límite y ya me empezaba a cansar la dichosa cantinela de que cómo no tenía un blog o una página web y como, en fin, sigo sin representante que tenga más ganas y tiempo del que estos asuntos requiere...hoy digo ¡basta! Ahora sí, pero no me pidáis que me justifique y que empiece a largar rollos interminables sobre mis días, mi percepción de la vida u otras cuestiones filosóficas o etéreas en este espacio. No, no digo que tampoco lo haga de vez en cuando (los cambios de humor del artista son impredecibles) pero me niego a la tarea diaria o semanal que imponen los pseudodiarios internautas. Tampoco contestaré a todos los comentarios (creo que hay una opción que hasta me permite que no se digan más chorradas que las que yo ya publique, que espero no sean muchas).
Soy novata en esto (¡qué felicidad vivir en la ignorancia!), así que me tomaré mi tiempo para ir colgando la información que ya circula por otros blogs y entradas de internet. Por supuesto, la que no circula también. Será la plataforma inicial de cualquier novedad sobre mis andanzas poéticas y de los amigos y/o poetas que aprecio y que hacen que pierda mi tiempo sin arrepentirme después.
Así que, ahora sí.
(Este blog se lo dedico a todos aquellos que hasta la fecha me han apoyado y seguido desde la amistad y la admiración por los libros que tengo publicados y mis andanzas literarias en los recitales).